sábado, 25 de junio de 2011

LA MEDIUNIDAD

"Y será en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; y vuestros mancebos verán visiones, y vuestros viejos soñarán sueños; Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu y profetizarán;" - (Hechos, Cáp.. 2 - 17 y 18).


12.1    QUÉ ES LA MEDIUMNIDAD

La mediumnidad es una sensibilidad existente en los seres vivos. Es una especie de "ventana", por la cual se reciben las influencias del plano espiritual. Toda criatura viva posee mediumnidad o al menos rudimentos de ella. En el hombre, ella se presenta muy compleja y puede, en algunos casos, ser utilizada como "puente" entre los dos planos de la vida. Allan Kardec denominaba "médiums" solamente a las personas capaces de producir fenómenos ostensibles con sus facultades. 

"Cualquiera que se encuentre apto para recibir o transmitir las comunicaciones de los Espíritus es, por ello, un médium, sea cual fuere el medio empleado y el grado de desenvolvimiento de la facultad - desde la más simple influencia oculta hasta la producción de los más insólitos fenómenos. Sin embargo, en el uso corriente, el vocablo tiene una acepción restringida y se dice generalmente de las personas dotadas de una capacidad muy grande para la producción de efectos físicos, como para la transmisión del pensamiento de los Espíritus por la escritura o por la palabra" - (Allan Kardec, Revista Espírita, Febrero, 1859).

La mediumnidad es independiente de las condiciones morales del individuo. Criaturas de dudosa moral poseen bellísimas facultades, mientras que otras, probas, cultas, dedicadas a las cosas de Dios, no consiguen producir ni los más pequeños efectos. La mediumnidad, conforme la define Allan Kardec, depende de una organización física más o menos apropiada para manifestarse. Proviene de una disposición orgánica existente entre las conexiones del cuerpo carnal con el periespíritu.

Existen dos obstáculos que dificultan la práctica de la mediumnidad de modo racional y productivo. El primero de ellos es el uso que se puede dar a la facultad. Hay médiums que la utilizan en forma incorrecta y perjudicial. Se convierten en adivinadores o meros leedores de la suerte. El otro problema es la presencia ostensiva de Espíritus inferiores junto a los médiums, cuando comienzan el ejercicio de la facultad. Tal situación se convierte en un verdadero estorbo para progreso de los principiantes, principalmente cuando aún se encuentran muy inseguros.

12.2    LA MEDIUMNIDAD Y SUS FINES

La mediumnidad tiene varias finalidades para el ser humano. En el servicio de intercambio mediúmnico se constituye en el puente de comunicación entre los dos mundos, el físico y el espiritual, demostrando a través de los fenómenos, la existencia de las cosas invisibles. Permite que los Espíritus desencarnados envíen mensajes esclarecedores hablando de la vida y del Universo creado por Dios. Nos ayuda a curar y aliviar los dolores físicos y morales de enfermos y desequilibrados.

El canal mediúmnico es la vía de acceso que el Espíritu encarnado mantiene permanentemente abierta para el mundo invisible. Por él, la criatura recibe influencias positivas y negativas, que la excita al progreso o al estancamiento. Haciendo uso de su libre albedrío, el Espíritu podrá seguirlas o ignorarlas, cosechando los frutos de acuerdo a la ley de la siembre y la cosecha.

A través de muchas reencarnaciones, el Espíritu sigue el camino de crecimiento espiritual, hasta adquirir la sabiduría y el dominio sobre sus malas inclinaciones. Los Espíritus encarnados ejercen constante influencia sobre los desencarnados y viceversa. Esta inter-influencia se da a través de los pensamientos y de lo sentimientos individuales y colectivos.

Aunque la facultad propiamente dicha sea orgánica, el uso bueno o malo que el médium pueda darle depende de su cualidad moral. Por consiguiente, el médium que no trabaja en su propia edificación, se convierte en fácil presa de los malos Espíritus, desviando la finalidad de un don que le fue dado por Dios para que lo utilizara como instrumento de su mejora interior.
 
 "Si el médium es de baja moral, los Espíritus inferiores vienen a agruparse a su alrededor y están siempre prontos para tomar el puesto de los buenos Espíritus que se han llamado. Las cualidades que de preferencia atraen a los Espíritus buenos son: la bondad, la benevolencia, la sencillez de corazón, el amor al prójimo, el desprendimiento de las cosas materiales" - (Allan Kardec - El Libro de los Médiums, # 227).
 
12.3    CLASES DE MÉDIUMS   

"Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para utilizar!!!!!!!!!!. 

Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, la fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidad por el mismo Espíritu. 

A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de Espíritu; a otro, diversos géneros de lengua; ya otro, interpretación de lenguas" - (I Corintios, Cáp. 12, 7-10)

Los médiums se dividen en dos grandes categorías: médiums de efectos físicos y médiums de efectos intelectuales. Cada uno de ellos tiene una finalidad específica frente a la humanidad de nuestro tiempo.

12.3.1    Médiums de Efectos Físicos


Son los médiums dotados de facultades capaces de producir efectos materiales ostensivos. Su trabajo tiene la finalidad de llamar la atención de la incredulidad humana para la existencia de los Espíritus y del mundo invisible. Producen fenómenos materiales, tales como: movimiento de cuerpos inertes, ruidos, voz directa, curas fenomenales, transportes, etc.

Los médiums de efectos físicos se dividen en dos grupos: los facultativos, que tienen conciencia de los fenómenos que producen; y los involuntarios, o naturales, que no poseen conciencia de sus facultades y son utilizados por los Espíritus para promover manifestaciones sin que lo sepan. Ciertas comunicaciones dadas por Espíritus desencarnados a través de aparatos electrónicos (TCI = Transcomunicación Instrumental), donde algunos autores afirmaron que no era necesaria la presencia de la mediumnidad, fueron producidos por la acción de médiums de efectos físicos involuntarios.
 
Ese tipo de médium fue muy común en la época del advenimiento del Espiritismo y fue muy útil en la divulgación de las ideas espíritas, llamando la atención de las personas para la realidad del fenómeno. 
 
12.3.2 Médiums de efectos intelectuales 
 
Son los médiums dotados de facultades para producir comunicaciones inteligentes, con las cuales es posible aprender conceptos morales y filosóficos. Esas comunicaciones nos ayudan a entender el mundo invisible y el estilo de vida que llevan sus habitantes. Existe una gran variedad de médiums, que se vinculan más o menos directamente a una u otra de esas dos categorías. A título de instrucción básica, haremos algunos comentarios sobre los tipos de médiums más comunes:
 
Médiums Psicógrafos o Escribientes:
Son los que transmiten las comunicaciones de los Espíritus a través de la escritura. Estos médiums son muy comunes. Se dividen en: mecánicos, semi-mecánicos e intuitivos.
 
Los mecánicos no tienen conciencia de lo que escriben. La influencia del pensamiento del médium en la comunicación es casi nula. La idea del Espíritu desencarnado se expresa con mayor claridad, ya que hay un gran dominio de la entidad sobre la facultad mediúmnica.

En los semi-mecánicos, la comunicación sufre una influencia un poco mayor del pensamiento del médium. La dominación del Espíritu sobre sus facultades no es tan profunda. Son la mayoría entre los médiums psicógrafos.

Los médiums intuitivos son los que reciben la idea del comunicante y la interpretan de acuerdo con el conocimiento personal. Existen otras variedades de médiums muy bien clasificados por Allan Kardec en El Libro de los Médiums.
 
Mediums oyentes o auditivos: 
Los médiums auditivos son aquellos capaces de oír la voz de los Espíritus de manera clara e inequívoca. Tales fenómenos ocurren generalmente en las reuniones mediúmnicas. Pueden, así, conversar con los desencarnados, escuchando y transmitiendo sus instrucciones para el plano material. Este tipo de mediumnidad es agradable si el médium sólo escucha Espíritus buenos. Pero cae preso de un Espíritu malo, puede caracterizarse en una tenaz obsesión.
 
Médiums Parlantes o Psicofónicos: Son los médiums que reciben comunicaciones de los Espíritus a través del habla. El médium psicofónico puede no tener conciencia de lo que habla, manifestando ideas contrariamente a sus conocimientos. Unos conservan recuerdos claros de lo que transmiten; otros no. Hay médiums que reciben las ideas de los Espíritus por medio del canal intuitivo, también denominado "mediumnidad natural", exponiendo con sus propias palabras lo que la entidad está revelando.

Médiums Videntes: 
Los médiums videntes son aquellos con capacidad para captar imágenes del mundo espiritual. Unos poseen esta facultad en estado normal, perfectamente despierto. Otros la tienen en estado sonambúlico o próximo al sonambulismo. Los médiums videntes no ven con los ojos carnales, ven con los ojos del alma. Por eso, es independiente el tener los ojos cerrados o abiertos para entrever a los Espíritus.
 
 Es conveniente saber separar la videncia propiamente dicha, de las apariciones accidentales y espontáneas. La videncia, aunque varíe de intensidad, consiste en la posibilidad más o menos frecuente de ver a los Espíritus. La interpretación de las visiones espirituales varía de un médium para otro, según su condición evolutiva. Las apariciones pueden darse para cualquiera, para todo aquel sea vidente o no.

Las apariciones accidentales de Espíritus, en la hora de la desencarnación de los seres queridos, que se encuentran distantes. En esos casos, los Espíritus se aparecen a sus parientes, como si quisieran dar testimonio de que se encuentran vivos y que parten para la nueva vida. Se dice popularmente, que vienen a dar aviso de su muerte.

Las visiones durante el sueño del cuerpo físico también hacen parte de la categoría de apariciones.
 
Médiums Sonámbulos o Sonambúlicos: 
Son los que durante el transe de desdoblamiento mediúmnico, actúan bajo la influencia de su propio Espíritu. son ellos mismos, que desprendiendo de su cuerpo físico, se proyectan en el mundo espiritual y conversan con los desencarnados, viendo, oyendo y percibiendo. Viven durante breves instantes, la libertad de los Espíritus libres. Sus sentidos no sufren las limitaciones provocadas por la materia.
 
 Este tipo de médium nos puede transmitir todo lo que acontece durante el trance, inclusive transmitir los consejos que recibe de los buenos Espíritus, desde el plano espiritual. También son conocidos como "sonámbulos" los médiums que pierden la conciencia durante las comunicaciones.
 
Médiums Sensitivos: 
Son las personas que poseen sensibilidad capaz de sentir con facilidad la presencia de los Espíritus. Esa mediumnidad no está bien definida, pues los médiums en general son impresionables. Sería más una cualidad general que especial, o sea una facultad rudimentaria, esencial para el desenvolvimiento de otras.

Médiums curadores: Son aquellas personas que poseen el poder magnético (o don) de curar las enfermedades orgánicas, o aliviar dolores por la imposición de las manos o por la oración. la fe, aliada al magnetismo del médium y el auxilio de los buenos Espíritus, realiza el fenómeno de la curación. Jesús era un médium curador en potencia.
 
Los médiums curadores, por el hecho de producir efectos materiales, pueden ser clasificados como médiums de "efectos físicos". El don de curar es uno de los más bellos que el médium puede adquirir, pero exige una vida ejemplar y moral sana.
 
12.4    CONSECUENCIAS MORALES DE LA PRÁCTICA MEDIÚMNICA

La práctica de la mediumnidad en el Espiritismo no tiene como meta solamente la producción de fenómenos físicos, destinados a despertar a los incrédulos, o curar enfermedades carnales o espirituales. Las actividades curativas, además de demostrar la acción de la Misericordia Divina, sirve para alertar al ser humano de que él es algo más que materia. Debe despertarla para el real sentido de la vida, provocándole una consecuencia de orden moral.
 
Frente al mundo terreno, repleto de intereses inmediatos, el hombre busca su felicidad ahogándose en las ilusiones provocadas por la materia. Se pierde en pasiones transitorias, alejándose del noble ideal de la vida, que es el aprendizaje y el progreso del Espíritu como criatura inmortal. La mediumnidad es un medio por el cual los Espíritus Superiores presentan nuevos conceptos y horizontes más amplios a las personas. Eso les renueva el ánimo y las esperanzas con relación al futuro.
 
El contacto con el mundo espiritual, a través de la mediumnidad, nos muestra que, por la Ley de Causa y Efecto, recogemos todo aquello que sembramos. Que una vida egoísta y orgullosa solo conduce al sufrimiento, al paso que una conducta pautada en las orientaciones del Evangelio, nos encamina para un estado de equilibrio y a la verdadera felicidad.
 
Es por la mediumnidad que somos esclarecidos que, al morir, continuamos viviendo; que encarnaremos en otras ocasiones, ya en una condición social, después en otra; que los principios morales enseñados por Jesús, hacen nacer en la intimidad de los hombres el tan soñado Reino de Dios. Por fin, la persona que abraza tan noble tarea tiene en las manos una gran herramienta de crecimiento espiritual, una vez que depende de su condición moral el contacto con las fuerzas espirituales del Bien. Actuando como instrumento en ese intercambio, sabe que depende de su esfuerzo personal el buen o mal uso que hiciere del don que Dios le dio.
 
"Todas nuestras facultades son favores que debemos agradecer a Dios, pues hay criaturas que no las poseen. Podías preguntar por qué Dios concede buena visión a malhechores, destreza a los ladrones, elocuencia a los que sólo la utilizan para el mal. Sucede lo mismo con la mediumnidad. Criaturas indignas la poseen porque necesitan de ella más que los otras, para mejorarse" -(El Libro de los Médiums - Pregunta 226, ítem 2).
 
12.5    ESPÍRITU – PERIESPÍRITU – CUERPO FÍSICO


Para que se comprendan los mecanismos de funcionamiento del fenómeno mediúmnico, es necesario recordar que el ser encarnado es constituido de: espíritu - periespíritu - cuerpo. El periespíritu realiza un papel fundamental en las comunicaciones mediúmnicas.
Todos los fenómenos de orden mediúmnica son posibilitados a través de la interacción entre el periespíritu del comunicante y del médium.
 
12.5.1    Influencia de los espíritus en las vidas humanas

En el Libro de los Espíritus, Allan Kardec pregunta a los Espíritus de Luz

459. ¿Influyen los Espíritus en nuestros pensamientos y acciones?
       Bajo este aspecto su influencia es mayor de lo que creéis; porque a menudo son ellos quienes os dirigen.

567. ¿Los espíritus participan a veces de nuestras ocupaciones y placeres?
     Los espíritus vulgares, como tú dices, sí, los cuales están sin cesar a vuestro alrededor y en lo que hacéis toman a veces una parte muy activa, según su naturaleza. Y esto es muy necesario para impeler a los hombres en los diferentes senderos de la vida, excitar o moderar sus pasiones.

El Universo está inmerso en el magnetismo, lo cual está presente en todas las cosas y cuerpos.

El pensamiento del hombre está impregnado de magnetismo, cuyo valor está relacionado con calidad de ese pensamiento.

El pensamiento es energía, que se manifiesta proporcionalmente al impulso que se le da y al objetivo a que se presta.

Todo buen pensamiento emite una energía que le es característica: positiva, suave, agradable. Ya los malos pensamientos promueven el sufrimiento.

En lo invisible, se da lo mismo: los hábitos semejantes unen a los Espíritus, que se agrupan según sus cualidades morales y las emanaciones de sus propias almas.

La sintonía de los encarnados con los desencarnados se da en estas fajas vibratorias.
Analizando el propio comportamiento y la propia vida el individuo evalúa las propias compañías espirituales.

El apóstol Pablo, en sus cartas, ya hablaba de una nube de testigos, lo que equivale a decir que estamos siempre acompañados de aquellos con quienes sintonizamos.
 
 12.5.2 La Obsesión

Catalogando las dificultades y los escollos del ejercicio irregular de las facultades mediúmnicas, el codificador del Espiritismo definió la obsesión como siendo el dominio que ciertos espíritus suelen tener sobre ciertas personas.

Los tipos de obsesión identificadas en El Libro de los Médiums, son: obsesión simple; obsesión por fascinación; obsesión por subyugación. Cada una de ellas tiene sus graduaciones que van de livianas hasta graves influencias espirituales.

Nunca nos encontramos a solas. Los espíritus van a todas partes, inmiscuyéndose positiva o negativamente en los asuntos humanos.
 
Para alejarse de los malos espíritus, solamente una manera tenemos: atraer a los buenos espíritus.

12.5.3    Profilaxis de la Obsesión

Las cualidades morales, los hábitos felices y positivos son la manera segura de lograrse la presencia de los buenos espíritus.


La oración habitual, el culto cristiano en el hogar, la lectura sana, las buenas acciones son los medios eficaces de alejar a los malos espíritus.

Muchos disturbios psíquicos son catalogados como perturbaciones meramente psicológicas, olvidándose de considerar los componentes espirituales.

La psicología transpersonal, en las últimas décadas, viene penetrando los dramas de los trastornos mentales, y, poco a poco, aproximándose de la realidad de las influencias del mundo espiritual sobre el mundo material, cuando se le descortinará nuevos horizontes.
 
 

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