lunes, 5 de julio de 2010

EL ESPÍRITU

2.1.2   EL  ESPÍRITU


El Espíritu es el principio inteligente de la Creación. En el plano material, él está presente en todo elemento vivo. Los Espíritus son creados sencillos e ignorantes. Todos están sujetos a la Ley de evolución. En las fases primitivas no piensan, se mueven por sensaciones. Más tarde son dirigidos por el instinto, después por la inteligencia; y, por fin, llega a la razón y a la angelitud.


Los Espíritus son los seres inteligentes de la Creación. Habitan el Universo en diversos estados de desenvolvimiento y diversas categorías de mundos. Fueron creados sencillos e ignorantes, esto es, sin la sabiduría y la conciencia del bien y del mal. Son dotados de aptitudes para adquirir el conocimiento intelectual y moral a través de las encarnaciones.


En el principio, el Espíritu es como un niño, sin voluntad propia definida. Después, poco a poco se va tornando libre a través de las experiencias reencarnatorias. No es divisible, ni tiene sexo. No es palpable aunque no sea la nada, pues la nada no existe. Es errado confundirlo con la inteligencia. Los dos se integran, pero en verdad, la inteligencia es un atributo del Espíritu.


Cuando encarnado, el Espíritu recibe la definición de Alma. Desencarnado y habitando el plano espiritual a la espera de una nueva encarnación, se dice que está “errante”. Solamente los Espíritus Puros no son errantes, pues no necesitan más de la experiencia reencarnatoria.


Es importante destacar que es en la materia que el Espíritu es afirmado en sus potencialidades, aunque continúe progresando en la dimensión espiritual. En el plano invisible, puede estudiar en cursos establecidos en las colonias transitorias y tener una visión más amplia de los conocimientos, pero tendrá que poner en práctica, en la materia, las lecciones aprendidas.


La Tierra es una gran escuela donde todos los hombres y seres vivos crecen para Dios. “El Espíritu progresa igualmente en la erraticidad. En ella adquiere conocimientos especiales que no podrá adquirir en la Tierra. Sus ideas entonces se modifican. El estado corporal y el estado espiritual, son para él la fuente de dos formas de progreso que se desenvuelven solidarias. Es por eso que él pasa alternadamente por esos dos modos de existencia”. – (Allan Kardec – El Cielo y el Infierno, Cáp. III ítem 10)

2.1.3   Naturaleza de los Espíritus.


“Dijimos que los Espíritus son inmateriales porque su esencia difiere de todo lo que conocemos por el nombre de materia”


Los Espíritus son de naturaleza infinita. Se puede afirmar que son una llama, una centella, una claridad. El lenguaje humano es muy limitado para expresar su verdadera esencia. No se debe definirlo como inmaterial, puesto que es algo. Cuando nos referimos al Espíritu, sería más apropiado usar el término “incorpóreo”.


Los Espíritus fueron creados por Dios, son, pues, constituidos por alguna cosa. Cómo y cuando fueron creados, se constituye en un misterio no revelado. Existen algunas teorías que intentan explicar el origen de los espíritus, más no lo hacen con claridad por falta de referencias que puedan explicar ciertas ideas abstractas.
¿Cuál sería el final del Espíritu, después que alcance la condición de Espíritu Puro? Esta pregunta se la formuló Allan Kardec al espíritu de Verdad, quien dio la siguiente respuesta: “Hay muchas cosas que no comprendéis, porque vuestra inteligencia es limitada; más ésta no es la razón para rechazarlas. El hijo no comprende todo lo que el padre comprende, ni el ignorante todo lo que el sabio comprende. Nosotros te decimos que la existencia del Espíritu no tiene fin; es todo cuanto podemos decir al respecto”. – (El Libro de los Espíritus, pregunta 83).

2.2   LA  MATERIA

La materia es una de las variaciones de un elemento básico primitivo llamado “fluido Universal”, que estudiaremos más adelante. Ella existe en diversos estados en la naturaleza. No podemos definirla solamente como aquello que tienen extensión, impenetrabilidad y que impresiona a nuestros sentidos físicos, como afirma la Ciencia. 

La materia puede también existir en una condición tan etérea y sutil, al punto de no ser percibida por los sentidos convencionales. La materia es el medio a través de la cual los Espíritus desenvuelven sus potencialidades y manifiestan sus obras. Kardec dice que la materia es el agente, el intermediario, que ayuda y permite actuar al Espíritu. 

2.2.1   El   Universo.


Con el progreso de la Ciencia, se descubrieron ciertas leyes y principios que vinieron a explicar muchos misterios existentes, en cuanto al origen del mundo y del Universo. Quedó demostrado, por ejemplo, que la Creación no se resumía en la región circunvecina a la Tierra, como en un principio se pensó. Había en el espacio distante mucho más. Planetas, cometas, estrellas, nebulosas y galaxias, que forman ese majestuoso conjunto llamado Universo.


La humanidad progresa constantemente en el campo Científico, facilitando la evolución del hombre y de la propia sociedad. Poco a poco, los velos de los misterios van siendo levantados, y el hombre se va concienciando de lo pequeño que es, frente a la grandiosa obra del creador. Sin embargo, algunas de las preguntas sobre el origen y destino de las criaturas nunca tuvieron explicaciones convincentes. Con el advenimiento del Espiritismo, los Espíritus Superiores, a través de las revelaciones mediúmnicas, transmitieron ideas más completas sobre el ser humano y todo lo que lo rodea.


Los Espíritus dijeron que el Universo abarca la infinidad de mundos que vemos y que no vemos, el espacio que hay por toda parte, todos los seres animados e inanimados, los astros que se mueven, así como los fluidos y las energías de la naturaleza. La ciencia explica que el Universo está formado por dos elementos básicos: materia y energía. La materia sería una forma condensada de energía, conforme demuestran las experiencias atómicas. 


Los Espíritus revelaron que la Creación se asienta en tres principios fundamentales: Dios, Espíritu y Materia. La materia y la energía, según ellos, sería una forma condensada y activa del fluido universal respectivamente. 

2.2.2   Los   Mundos 


Los mundos son formados por la materia diseminada en el espacio universal. Son las estrellas, los cometas, los planetas, las nebulosas etc. Jesucristo, refiriéndose a la pluralidad de mundos habitados, afirmó: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuese así, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros”. – (Juan, 14:2).  


De una manera general, los mundos habitados pueden ser clasificados en cinco categorías distintas:

Mundos  Primitivos: Los mundos primitivos son los planetas donde los espíritus realizan sus primeras experiencias reencarnatorias. La Tierra, en el pasado distante, ya pasó por este estado primario. Mundos de Expiación y Prueba: Son planetas más adelantados que los mundos primitivos. Pero por causa del poco adelanto moral de sus habitantes, el mal y el sufrimiento aún predominan en la sociedad. Es un lugar donde los Espíritus rescatan deudas que contrajeron al violar la Ley Divina y pasan por pruebas destinadas a su perfeccionamiento moral e intelectual. La Tierra actualmente se encuentra dentro de esta categoría.


Mundos regeneradores: Son orbes donde no hay más expiaciones. Pero existen pruebas por las cuales el Espíritu aún tiene que pasar para adelantarse. Son los mundos de transición entre los de expiación y prueba y los felices. Mundos Felices: Son los planetas donde predomina el bien y la justicia en la vida social. En esa sociedad no hay injusticia de ninguna naturaleza y los pueblos son fraternos los unos con los otros, ayudándose recíprocamente. Mundos  Divinos: Son aquellos donde reina absolutamente el bien, sin cualquier mixtura con el mal. Se constituyen en moradas de Espíritus Superiores y de la felicidad de los elegidos.

Mundos Felices: Son los planetas donde predomina el bien y la justicia en la vida social. En esa sociedad no hay injusticia de ninguna naturaleza y los pueblos son fraternos los unos con los otros, ayudándose recíprocamente.

Mundos  Divinos: Son aquellos donde reina absolutamente el bien, sin cualquier mixtura con el mal. Se constituyen en moradas de Espíritus Superiores y de la felicidad de los elegidos.


2.3   LOS  SERES  VIVOS

Los seres vivos son la unión del espíritu con la materia, a través de la voluntad de Dios. El cuerpo material de los elementos vivos está formado por agrupaciones orgánicas llamadas células que, a su vez, son formadas por grupos moleculares y átomos, animados por el fluido vital, del cual hablaremos más adelante. Toda esa compleja organización es dirigida por el principio inteligente.

2.3.1   Reino  Vegetal

El reino vegetal comprende el reino de las plantas. Está compuesto por variadas especies, donde las formas espirituales primitivas sufren el primer proceso de perfeccionamiento en el ambiente material. De modo general, se puede decir que la vida en el reino vegetal está caracterizada por la fotosíntesis, un proceso donde las plantas, aprovechando la energía solar, hacen la síntesis de la materia orgánica para su supervivencia en la superficie del planeta.

2.3.2   Reino  Animal

El reino animal agrupa los seres animados. Son los insectos, los peces, las aves, los animales irracionales, el hombre etc. En esas criaturas, el proceso de alimentación y el sistema nervioso están más perfeccionados, según la necesidad de cada uno de ellos. El reino animal abriga Espíritus en un estado superior al reino de los vegetales. La especie humana es la clase más adelantada de las entidades espirituales que lo componen.

2.4   LA TRINIDAD UNIVERSAL 

Vimos que la materia y fluido son una sola grandeza, o sea, el principio material. Más allá de ella existe el principio inteligente, o espiritual, constituyéndose en la segunda grandeza de la Creación. Por encima de ellos está la causa de ambos: DIOS. 
Ellos forman la Trinidad Universal: Dios, Espíritu y Materia. Por tanto, existe la materia como Principio Material, fluido universal; el Espíritu, como Principio Espiritual e inteligente; y por encima de todo, Dios, el Creador y mantenedor de todas las cosas. Esos tres fundamentos son el principio de todo cuanto existe.






“Así como Cristo dijo: “No vengo a destruir la ley, sino a cumplirla”, el Espiritismo afirma también: “No vengo a destruir la ley cristiana, sino a cumplirla” (...) El Espiritismo viene a cumplir en los tiempos predichos, lo que Cristo anunció, y a preparar el cumplimiento de las cosas futuras. Es, pues, obra de Cristo, que Él mismo preside, así como preside lo que también anunció: la regeneración que se opera, que prepara el advenimiento del Reino de Dios sobre la Tierra.
  Allan Kardec - El Evangelio según el Espiritismo-Cap. I, 7







domingo, 27 de junio de 2010

DIOS Y LA CREACIÓN

“En el principio, creó Dios los cielos y la Tierra. Y la Tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. – (Génesis, Cáp. 1 – 1 y 2)


2.1   LA  OBRA  DE  DIOS 
 
En la época cuando la humanidad vivía en cavernas, el hombre se maravillaba ante la grandiosidad del Universo. Ernesto Renán, un historiador y filólogo francés del siglo XIX en su magnífica obra La Vida de Jesús, afirma:  “Desde que el hombre se diferenció del animal, se volvió religioso o sea, él entendió, que en la naturaleza había algo más allá de la realidad y, en sí mismo, algo que estaba más allá de la muerte”. 


Por eso el ser humano siempre buscó respuesta sobre el origen de las cosas y quiso saber al respecto de quien habría sido el Supremo Arquitecto de los cielos, de las montañas, de los mares, de la naturaleza, etc. La Doctrina Espirita, como veremos, nos ofrece respuestas seguras a estos cuestionamientos. 


2.1.1 - Qué es Dios. 


Dios es la inteligencia suprema, causa primaria de todas las cosas. Creó todo lo que existe. Es el único principio no creado. Siempre existió. 


Dios es inmutable: Si Él estuviese sujeto a los cambios, en las leyes que rigen el Universo, no tendría estabilidad. Su inmutabilidad es la base de las leyes físicas y morales. 

Dios es inmaterial: La naturaleza de Dios difiere de todo lo que llamamos materia, pues de otra forma El no sería inmutable y sus leyes estarían sujetas a las transformaciones de la materia. 

Dios es único: Si existieran muchos dioses, no habría unidad de puntos de vista, ni poder en la organización del Universo. Si existiera otro Dios, tenia que ser igualmente infinito en todas las cosas, caso contrario, ni uno ni otro tendría la autoridad. Los pueblos antiguos, por ignorancia, creían en la existencia de muchas divinidades, y las asociaban a las fuerzas de la naturaleza, a las montañas, a los mares, a los árboles, a los astros, etc. 

Dios es todo poderoso: Si no tuviese el poder soberano, habría una cosa más poderosa, tan poderosa como Él, y así no tendría la supremacía sobre la Creación, dejando de ser Dios. Aquellas obras que Él no hubiese hecho serían obligatoriamente hechas por otro dios. Por lo tanto, Dios es todo poderoso porque es único.

Dios es soberanamente justo y bueno: La sabiduría providencial de las leyes divinas se revela en las menores como en las mayores cosas que rodean al ser humano y esta sabiduría no permite que se dude de su Justicia ni de su Bondad. 

Dios es infinitamente perfecto: Concebir a Dios sin esa perfección infinita es tener que admitir que exista algo aún más perfecto. Si retirásemos la menor parcela de uno de sus atributos, ya no tendríamos Dios, pues podría existir otro ser más perfecto. “Dios es, pues la suprema y soberana inteligencia; es único, eterno, inmutable, inmaterial, omnipotente, soberanamente justo y bueno, infinito en todas sus perfecciones, y no puede dejar de ser así. Tal es el eje sobre el cual reposa todo el edificio universal; es el faro cuyos rayos se extienden sobre el universo entero, y el único que puede guiar al hombre en la búsqueda de la verdad. Siguiéndole, nunca se extraviará y si tantas se ha extraviado es por no haber seguido el camino que le estaba indicado”.

Si es posible creer en la existencia de un Ser superior que creó el mundo donde vivimos y el Universo que nos rodea, y que nos concedió la oportunidad de vida y progreso, sería lógico y racional esforzarnos en el sentido de comprenderlo. Esta es la meta del aprendizaje Espirita. 

La Religión debería configurarse en una institución de gran importancia para la humanidad, aunque, su sentido acabó por ser desvirtuado por los hombres. Su función sería la de transmitir las enseñanzas divinas a los seres humanos, liberándolos de la esclavitud de la ideas materialistas, que lo aferran a un mundo de ilusiones transitorias, sin comprender el verdadero sentido de la vida. 

No existe aún en el lenguaje humano, palabras que puedan definir la verdadera naturaleza de Dios. El Espiritismo nos permite analizar esto con mucha racionalidad, pero aún no es lo ideal. Cuando el Espíritu alcance la evolución de espíritu puro, él comprenderá al Creador más ampliamente. Esta comprensión respecto al Padre es apenas relativa a su grado de adelanto. 




viernes, 11 de junio de 2010

¿QUIÉN FUE ALLAN KARDEC?

El Codificador del Espiritismo

1.1 SU BIOGRAFÍA

 A los 50 años, el Profesor Hippolyte León Denizard Rivail era en Francia, un nombre respetado en las letras, en la enseñanza y en la filosofía; metódico, trabajador infatigable, dotado de gran sentido de responsabilidad, el Profesor Hippolyte era poseedor de cualidades intelectuales y morales, que lo acreditaban para la gran tarea que, en breve, iría a desempeñar.

De él dijo André Moreil que: al término de su larga actividad y experiencia pedagógica, estaba preparado para otra tarea; la fundación científica del Espiritismo".  - (Vida y Obra de Allan Kardec).

De hecho, se convirtiera en hombre universal y en una vida de estudios y esfuerzos, ejercitara "la paciencia, el trabajo, la observación, la fuerza de voluntad y el amor a las buenas causas, con el fin de poder excelentemente desempeñar la gloriosa misión que le estaba reservada", como juiciosamente lo afirma la Revista Reformador, de febrero de 1.969.

En 1.853 las "mesas giratorias" revolucionaban a Europa, sobretodo en Francia; los fenómenos, de hecho, extraordinarios, atraían la atención de todos, aunque muchos los consideraban pura necedad o simplemente un fraude. 
El Profesor Rivail era un estudioso de los fenómenos magnéticos y relata como encaró, en un principio, estos maravillosos hechos: "Fue en 1.854 que escuché hablar, por vez primera, de las mesas giratorias. Encontrándome con el señor Fortier, magnetizador a quien mucho tiempo atrás conocía, me dijo:    -- "¿Sabéis que se acaba de descubrir en el magnetismo una singular propiedad? Parece que no sólo las personas se magnetizan, sino también las mesas, las cuales giran y se mueven a voluntad". -- "Y, sobre el particular, respondí: eso no me parece rigurosamente imposible. El fluido magnético, especie de electricidad, puede muy bien actuar sobre los cuerpos inertes y hacerlos mover"
Por lo visto, el Profesor Rivail admitía los fenómenos, que juzgaba posible por fuerza del magnetismo. Tiempo después, se encontró de nuevo con Fortier, que le dijo, entusiasmado. -- "Es extraordinario. Las mesas no sólo se mueven y andan, también hablan..." -- "Eso es otro asunto, respondí. Sólo creeré viendo y probando que la mesa tiene cerebro para pensar, nervios para sentir y que puede volverse sonámbula. Hasta ahí, permítame que considere eso una historia fabulosa".  

En 1.855, el futuro Codificador del Espiritismo encuentra al Señor Carlotti y el amigo le cuenta cosas asombrosas, producidas por la acción de los espíritus, lo que le produce mayor duda aun. Cuando el amigo se despide le dice: “¡Un día será de los nuestros!” El Profesor Rivail responde: -- "No digo que no, veremos más tarde".  

Era, en verdad, el hombre cauteloso, el verdadero sabio, sin preconceptos, que primero observa y examina, experimenta y comprueba, para luego admitir o rechazar, definitivamente.

En mayo de ese año, en compañía de Fortier, va a casa de una sonámbula, la Sra. Rogers, donde encuentra al Sr. Patiere, y a Madame Plainemaison que le cuentan muchos hechos con serenidad y convicción. Por invitación de Patiere asiste a sesiones en la casa de Madame Plainemasion y presencia entonces los fenómenos de los cuales había oído hablar: -- "Fue allí donde por primera vez presencié el fenómeno de las mesas que giraban, saltaban y corrían, en condiciones tales que era imposible dudar". 

Después, frecuentó la casa de la familia Baudin, donde Carolina y Julia, las dos pequeñas, recibían mensajes con la ayuda de la cesta de pico y de la cesta trompo, que llevaron a  Kardec a encarar con mucha seriedad el estudio de los fenómenos, en los cuales presentía algo de extraordinario. Finalmente se convenciera, que tales fenómenos eran producidos por los espíritus.

Observador agudo, el Profesor Hippolyte dedujo luego que, siendo los Espíritus las almas de los hombres, que dejaron la Tierra por la muerte, no tenían sino los conocimientos, los vicios y las virtudes aquí demostrados, por lo que sólo podían, en sus mensajes, hablar y esclarecer, de acuerdo con su grado de progreso intelectual y moral. Por eso, no aceptaba nada sin pasarlo por el filtro de la lógica y del buen sentido: --"Vi, luego, que cada espíritu, según su posición y conocimientos, me patentizaba un aspecto de aquel mundo" (el espiritual). "Procedí con los espíritus como lo hubiera hecho con los hombres; los consideré, desde el menor hasta el mayor, como elementos de instrucción y no como reveladores predestinados". 

El futuro Codificador había recibido muchos mensajes (50 cuadernos), obtenidos por la médium señorita Japhet, del Grupo de Victorien Sardou (dramaturgo), los cuales leyó con atención, pasando a revisarlos en casa del Sr. Rostan, donde se realizaban reuniones de estudio, recibiendo, entonces, esclarecimientos de los espíritus consultados. Se valió de muchos médiums, con el fin de obtener ilustración de varias fuentes. Las comunicaciones, leídas y examinadas con atención, espíritu crítico y la agudeza intelectual de que era dotado, permitieron al Profesor Rivail convencerse, definitivamente, de la existencia del mundo invisible de los Espíritus, convicción que él así explicó después:  -- "Esa creencia se apoya en raciocinios y hechos. No la acepté, hasta no examinarla detenidamente. Habiendo adquirido, en el estudio de las ciencias exactas, hábitos positivistas, exploré, escudriñé esa porque nunca acepto una idea sin conocer el por qué y el cómo" -  nueva ciencia en sus más íntimos repliegues; quise darme cuenta de todo,(Qué es el Espiritismo) - Libro con Link para download en la primera pagina - .  

Mantiene conversaciones con su guía, el Espíritu de Verdad; escucha, entre otros, a Hahnemann, el genial creador de la Homeopatía, desencarnado en 1.843 y recibe, del Espíritu Zéfiro, el mensaje que le revela haber sido él, en las Galias (hoy Francia), un sacerdote druida, con el nombre de Allan Kardec, que adopta como seudónimo. Publica, entonces, el 18 de abril de 1.857, EL LIBRO DE LOS ESPÍRITUS, con el cual surge en el mundo el ESPIRITISMO. 
Año tras año, de los que le restaban por vivir, y que no eran muchos, Allan Kardec trabaja, metódicamente, en la propagación de la Doctrina y en la elaboración de las obras, que debían complementar la ya publicada. En 1.858 edita la REVISTA ESPIRITA, el primer órgano espírita de Francia, y el más antiguo del mundo. En este mismo año funda LA SOCIEDAD PARISIENSE DE ESTUDIOS ESPÍRITISTAS, que muchos servicios prestaron a la naciente Doctrina Espirita. 
El día 15 de enero de 1.861 lanza EL LIBRO DE LOS MÉDIUMS, QUE COMPRUEBA EL CARÁCTER CIENTÍFICO del Espiritismo y cuya publicación hace que alcatolicismo y sus simpatizantes se levanten contra el Autor, las ideas expuestas y los hechos que expone; también la Ciencia que se mostró hostil. La primera obra situó el asunto en el mundo de las ideas, del debate filosófico; en esta, se contrariaban, con hechos, sistemas religiosos y científicos tradicionales, basados en dogmas y en el materialismo dominante. Kardec teme por la dirección del movimiento espirita, cuando falleciere, pero los Espíritus lo tranquilizan: otros trabajadores continuarán la tarea. 
En 1.861 la inquisición española ordena quemar, en Barcelona, 300 libros Espiritas, a pesar de las protestas de Kardec. Más tarde en una sesión mediúmnica, el Obispo de Barcelona, autor del auto de fe, transmite, mediúmnicamente, la siguiente declaración: -- "Está escrito: tu quemaste las ideas y las ideas te quemaron". -- "Rogad por mí" manifestó, "rogad, porque es agradable a Dios la oración del perseguido por el perseguidor. Habla el que fue Obispo y hoy no es más que un penitente".

En 1.862 Kardec visita a correligionarios en Lyón y Bordeaux, haciendo propaganda de la doctrina.

En 1.864, sale a la luz IMITACIÓN DEL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO, llamado después EL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO, y, en 1.865 publica EL CIELO Y EL INFIERNO. 

La Doctrina se impone, como verdadera fuente de bendiciones espirituales. 
En 1.868 es publicado LA GÉNESIS, con la cual completa la CODIFICACIÓN de la DOCTRINA ESPIRITA, y el nombre de Allan Kardec pasa a figurar en el NUEVO DICCIONARIO UNIVERSAL, de Lachatre, como filósofo. Se debe a Allan Kardec la Codificación, esto es, la reunión de sus principios básicos y de sus normas generales en libros (códigos), de acuerdo con las respuestas y explicaciones dadas por los Espíritus a las numerosas preguntas que les fueron formuladas. 
Sus padres fueron el Juez de Derecho Jean Baptiste Antoine Rivail y Jeanne Duchamel, cuyo hijo Hippolyte, el futuro Allan Kardec, nació en Lyón, en la Calle Sala, 76, a las 19 horas del día 3 de octubre de 1.804, se casó el 6 de febrero de 1.832, con la profesora Amélie Gabrielle Boudet, de cuya unión no hubo hijos y que sobrevivió al marido, que desencarnó el 31 de marzo de 1.869, sin haber completado los 65 años.

Tuvo esmerada educación, como alumno del renombrado Juan Enrique Pestalozzi, notable educador nacido en Zurich, Suiza y del cual fue también colaborador en la dirección de la escuela instalada en Iverdum, donde imperaban las ideas de libertad y fraternidad, ambiente en el que según Henri Sausse biógrafo de Kardec, "se desenvolvieron las ideas que debían volverlo más tarde observador atento y meticuloso, pensador prudente y profundo".

Poseía vasta cultura humanística, hablando y escribiendo el alemán, inglés, italiano, castellano, griego, latín. Gran amigo de la infancia, escribiendo para ella muchas obras, relacionadas con las lenguas, matemáticas, ciencias naturales, adoptadas oficialmente en escuelas y Universidades.

El Profesor Hippolyte fundó también el "Instituto Rivail", en la calle Sevres, 35, donde adoptó los métodos de Pestalozzi, pero fue obligado a cerrarlo por causa de un tío, que le ocasionó perjuicios económicos. Es entonces, se dedica a la traducción de libros, a la organización de escrituras y documentos para firmas, a la composición de obras, sin desanimarse por el revés sufrido. El 31 de marzo de 1.869, entre las 11 y 12 horas, cuando hacía los preparativos para cambiarse de domicilio, y atendiendo su librería, cae fulminado por un aneurisma y desencarna. Estaba cumplida muy bien la misión, podía el misionero regresar. Como todos los que traen mensajes nuevos, Allan Kardec pasó, también por muchas amarguras, sufrió ataques crueles y fue incomprendido hasta por sus compañeros en ideal. Sobre el particular había sido avisado por los guías espirituales.
    
Hoy, analizado con imparcialidad y juzgado sin pasión, su figura se agiganta y aparece con todas las nobles cualidades de la que era portador; valentía, sentido de responsabilidad, humildad, capacidad de trabajo y organización, inmensos recursos de conocimientos, buen sentido y serenidad. La misión, que desempeñó en la Tierra, con tanta devoción, hace parte de esas que constituyen las magnas epopeyas humanas, las cuales, sin duda, definen grandes eras de la Humanidad: Kardec inauguró la más importante de ellas, la Era del Espíritu.


OTRAS OBRAS DEL CODIFICADOR

1.-Revista Espirita -1.857- 

2.-Qué es el Espiritismo -1.858- 

3.-El Espiritismo en su más simple Expresión - 1.862 

4.-Viaje Espirita en 1.862 

5.-Libro de oraciones escogidas 

6.-Obras Póstumas -1.890- 

7.-Instrucción Práctica sobre las manifestaciones Espiritas - 1.858




“El Trabajo será siempre el prodigio de la vida, creando progreso y consuelo, alegría y renovación”
Del Libro “Coraje” – Chico Xavier - Emmanuel



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